martes, 7 de abril de 2015

Reseña Consummatum est, César Pérez Gellida

Título: Consummatum est
Autor: César Pérez Gellida
ISBN: 978-84-8365-640-2
Editorial: Suma de letras
Género: Novela negra
Páginas: 665
Precio: 19,00 €

La pequeña localidad islandesa de Grindavik amanece con todos los miembros de una familia bru­talmente asesinados. En uno de los países del mundo con menor tasa de homicidios por habitante, el comi­sario de la Brigada de Homicidios de Reykjavik, Ólafur Olafsson, se enfrenta al caso más escabroso que ha visto justo en el ocaso de su carrera profesional. Pero muy pronto todas las pistas empiezan a apuntar hacia un sofisticado asesino en serie, Augusto Ledesma, que durante varios años ha ido componiendo una siniestra poética de versos regados de sangre a lo largo y ancho de Europa.

Ante tales evidencias, la INTERPOL decide poner al frente del caso al jefe de la Unidad de Búsqueda In­ternacional de Prófugos, Robert. J. Michelson, que se rodeará de un grupo especial integrado por algunos «viejos conocidos» del asesino.

En Consummatum est el lector asistirá al ansiado desenlace de una trilogía —Versos, Canciones y troci­tos de carne— que ha robado el sueño a quienes leye­ron Memento mori y continuaron recorriendo los la­berintos de la mente criminal con Dies irae. El singular y novedoso estilo narrativo de Pérez Gellida promete no dejar a nadie indiferente en este magistral e im­previsible acto final.

Reseña

En esta historia, a diferencia de la mayoría de este tipo novelas, conocemos al asesino desde el principio, Augusto Ledesma. Este sujeto está asesinando desde dos novelas anteriores, que es mucho tiempo. La finalidad de los protagonistas que investigan los diferentes asesinatos, encabezados por Ramiro Sancho, inspector de homicidios de Valladolid, es detener o cazar a Ledesma definitivamente y que no siga cometiendo crímenes.

La narración se desarrolla por diferentes países y por todos va dejando Ledesma un reguero de asesinatos. Ramiro Sancho recorrerá estos países en sus investigaciones, pidiendo apoyo a las policías de cada uno de ellos para resolver un caso tan complicado. Con todos estos ingredientes tenemos un relato ágil, en ocasiones trepidante, donde la acción se desarrolla en diferentes escenarios a la vez por lo que resulta una novela muy cinematográfica. Se apoya mucho en diálogos directos, con vocabulario sencillo y sin florituras. Las descripciones de la acción y de los lugares es fotográfica pero sin unas descripciones minuciosas, lo consigue muy bien dando unos pocos detalles pero bien elegidos.

Esta es la única novela que he leído de la trilogía y sin embargo no he tenido problema para saber de dónde viene toda la historia, todo el argumento. Parece que la mejor opción es leer esta última y saber cómo termina la historia pero nos deja atrapados con su prosa y la forma de contar, esto me ha dejado con las ganas de leer las dos anteriores aunque pueda intuir cómo se han desarrollado. Tengo intención de saborearlas y ya de paso me completarán algunos detalles y seguiré disfrutando de la forma de contar de este autor. Creo que se podría filmar una buena película con esta novela.

También quiero destacar que a pesar de tener muchos personajes y bastantes escenarios donde se desarrolla la acción, se recuerdan bien y se sabe en qué parte de la narración encajan, esto creo que es mérito de César que lo ha sabido explicar muy bien.


domingo, 22 de marzo de 2015

Reseña La señorita Mackenzie, Anthony Trollope

Título: La señorita Mackenzie
Autor: Anthony Trollope
Traducción: Rosa Sahuquillo Moreno y Susanna González
ISBN: 978-84-938972-7-7
Editorial: Editorial d'Época
Género: Narrativa
Páginas: 465
Precio: 24,50 €
Encontramos a nuestra heroína en plena Inglaterra victoriana. Margaret Mackenzie, una «solterona» de mediana edad que ha dedicado toda su vida al cuidado de los demás, recibe una inesperada y considerable herencia tras la muerte de su hermano y, por primera vez en su monótona existencia, se siente libre para buscar cierto grado de felicidad. Margaret decide mudarse entonces de su sombría casa de Londres a un alegre apartamento en la próspera y refinada comunidad de Littlebath donde, tal vez con un ojo puesto en su fortuna, los pretendientes se le van presentando uno tras otro...

En La señorita Mackenzie (1865), Trollope dibuja un retrato conmovedor de las dificultades a las que se enfrentaba una mujer soltera cuando carecía de recursos económicos propios, al tiempo que nos regala una descripción magistral de las costumbres sociales de la época victoriana.

Reseña

Margaret Mackenzie es una joven que pasa desapercibida, nadie la tiene en cuenta. Se limita a cuidar de su hermano Walter, gravemente enfermo. Su otro hermano y su cuñada no la quieren cerca, el negocio que dirige Thomas no genera muchos beneficios y su hermana sería una carga más, a la que no está dispuesto. Su hermano Walter fallece y ella hereda los bienes de su hermano y los bienes de un tío que habían ido a parar a su hermano, de la rama noble de la familia, los Ball.

Tras recibir la herencia decide salir de Londres e irse a vivir a Littlebath. Una comunidad pequeña en la que espera conseguir el sosiego suficiente que le permita pensar en lo que hará con su vida ahora que es una mujer con posibles. A ello se pone pero le resultará muy difícil porque, como suele suceder, en las comunidades pequeñas hay grandes tensiones provocadas por las formas sociales y las diferentes facciones que forman los vecinos. También a su vuelta a Londres tendrá que enfrentarse con sus familiares, que suelen ser más peligrosos que los vecinos.

No solo tiene que hacer frente a estas relaciones sociales tan problemáticas. Por la fortuna heredada comienza a ser visible para los posibles pretendientes y sin esperarlo se encuentra con cuatro hombres que pretenden su mano. Margaret esta abrumada por esta situación a la que no estaba acostumbrada. Esto hizo que su inteligencia fuera despertando, hasta ese momento todo se lo habían dado pensado por no tener ninguna responsabilidad, limitándose a cuidar de los demás.

Demuestra tener una aguda inteligencia, es muy observadora y perspicaz. No cae ante los cantos de sirena de estos hombres, que le ofrecen lo que en esta época victoriana era muy apreciado por la sociedad, una situación estable con un marido y una carga de hijos. Aunque esto no se detiene aquí porque también tiene que enfrentarse a la situación de la dudosa legalidad de sus derechos a la herencia recibida.

Nos encontramos ante una historia en la que nos presentan a un patito feo, Margaret Mackenzie, que poco a poco y obligada por las circunstancias va desplegando su inteligencia y personalidad hasta convertirse en un hermoso cisne. En el comienzo de la narración es alguien invisible, me llegó a sorprender que el título de la novela fuera el de este personaje, no muestra ninguna cualidad, es sumisa y se deja llevar por los que la rodean, algo por otra parte natural por el trato que se les dispensaba a las mujeres en la época en la que se desarrolla la historia.

Según avanza la narración la señorita Mackenzie crece, muestra sus habilidades en la cerrada sociedad de Littlebath, se enfrenta a la delicada situación de elegir pretendiente sin ofender a los otros aspirantes y sobre todo sabe hacer frente a su nueva vida con altibajos, que le ofrece la herencia recibida.

Cuando terminé la lectura yo también quería a la señorita Mackenzie. Un personaje deslumbrante por lo real que es, por su evolución y su resistencia firme a las convenciones sociales de la época. Un personaje al que su intuición e instinto le dota de una gran fuerza para luchar por la vida que desea aunque se tenga que enfrentar a una sociedad que aprieta como un corsé. Consigue lo que quiere con rebeldía pero mostrando humildad para no desatar los demonios sociales. Lo consigue meditando mucho cada paso que da y conociendo a cada uno de los que la rodean.

El resto de personajes que le acompañan en esta historia también son sólidos y muy bien dibujados aunque algunos tengan una presencia menor. Destacaría sobre estos a dos de sus pretendientes, su primo el señor John Ball y el señor Maguire, que tendrán una participación importante en la vida de Margaret Mackenzie, consiguiendo mantenernos en vilo durante una parte importante de la narración.

Todo esto nos viene de la mano de una prosa espléndida y un vocabulario cuidadísimo, incluyendo la traducción que me ha parecido intachable. El ritmo es pausado, tranquilo para disfrutar de cada palabra, de cada página leída. No se necesita de un final para gozar de su lectura.
 

domingo, 15 de marzo de 2015

Reseña Crónica insignificante, Emilio Casado Moreno

Título: Crónica insignificante
Autor: Emilio Casado Moreno
ISBN: 
Editorial: Autopublicado
Género: Narrativa
Páginas: 322
Precio: 20,00 €

Después del fracaso de su matrimonio Marcelo Suelas se ha visto obligado a empaquetar sus pocas pertenencias y volver al hogar de sus padres, a su habitación de toda la vida, al barrio que le vio crecer y emanciparse fallidamente.
Rondando los cuarenta y cuestionándose amargamente su propia estabilidad mental, Marcelo se ha quedado sin casa, sin coche, económicamente famélico y con su adorada hija en régimen de visitas. Para colmo su trabajo como psicólogo interino en la Prisión Provincial pende de un hilo.
La vida no parece darle tregua.
En su caminar nos encontramos con sus padres, ella aspirante a beata y él policía crápula jubilado y rehabilitado, su amigo Domingo, soltero y triunfador, sus variopintos compañeros de trabajo y las entrevistas con los presos que finalmente marcarán las cartas con las que Marcelo Suelas tendrá que jugar.
Durante más de trescientas páginas asistimos, en un sutil crescendo, a seis días en la existencia gris de un hombre gris. En primera persona y en presente, Marcelo Suelas nos hace partícipes de sus vaivenes cotidianos y de su incesante empeño por retomar el rumbo de su anodina vida.
Crónica insignificante nos muestra como las pequeñas decisiones de cada día son las que indefectiblemente marcan el camino por el que terminamos transitando.

Reseña

Hoy vengo con un libro que me ha asombrado, que me ha mantenido absorto en su lectura y me ha dejado impresionado. Esta novela ha llegado a mis manos de una forma muy peculiar y no tenía mucho entusiasmo por leerla. Afortunadamente me sumergí en sus páginas porque ha sido una sorpresa muy provechosa.

Manuel Suelas, funcionario de prisiones, lleva una vida de dificultades. Su mujer le ha pedido el divorcio y se tiene que ir de su casa a vivir con sus padres, en su trabajo está cubriendo la baja de otro funcionario y depende de que este compañero siga de baja para poder mantener el empleo. Lo que nos relata son seis días de su vida, posiblemente los más intensos en muchos años.

El título dice mucho de lo que nos vamos a encontrar en las páginas de esta novela. Una historia de un hombre normal con una vida normal que se ve sorprendido por la vida y tiene que seguir adelante, algo que le pasa a millones de personas en este mundo, a millones de personas que somos insignificantes pero que tenemos una vida y es lo más importante porque es lo único que realmente poseemos. Esta historia nos pone delante de nuestras narices las cosas sencillas que nos dan la felicidad y también lo que nos puede hacer desgraciados de un instante a otro. Cómo nos puede cambiar la vida sin que tengamos en nuestra mano el control de esta, cómo podemos conseguir la felicidad plena o descarrilar sin poder evitarlo.

Lo atractivo, lo que nos hace meternos en esta crónica sencilla sobre la vida diaria de un hombre es la forma como está contada. Emilio nos hace al protagonista cercano, familiar, reconocible en cualquier persona de nuestro entorno. Marcelo Suelas nos cuenta su historia en primera persona, de una forma sencilla pero no simple, consigue que veamos lo que él ve, que sintamos lo que siente, viendo a través de sus ojos una vida que le trae sufrimiento, felicidad y sorpresas en un momento que creía monótono, aburrido y sin salida. En estos pocos días su vida se vuelve intensa, interesante y emocionante. La esperanza le devuelve a la vida, vuelve a hacer planes de futuro.

La historia nos lleva a un final repentino, inesperado y sorprendente. No hablo de un final precipitado para terminar con el relato cuando no se sabe que más contar. Es un final que desconcierta pero que nos planta los pies en el suelo. Una crónica que, pese a ser insignificante, nos quedará en la memoria durante tiempo.

 

martes, 10 de marzo de 2015

Reseña A qué esperan los monos... Yasmina Khadra

Título: A qué esperan los monos...
Autor: Yasmina Khadra
Traducción: Wenceslao-Carlos Lozano
ISBN: 978-84-206-9179-4
Editorial: Alianza Literaria
Género: Novela negra
Páginas: 363
Precio: 18,00 €

En el silencio del bosque de Bainem aparece el cuerpo desnudo de una joven atractiva, cuidadosamente maquillada. Tiene una extraña y cruel mutilación, como si hubiera sido víctima de un ritual. Le encomiendan el caso al equipo de la comisaria Nora Bilal, una mujer de fuertes convicciones que no lo va a tener fácil. No sólo por moverse en una "sociedad falocrática", sino porque se va a enfrentar a un caso cuyos hilos conducen a los poderes fácticos del país, a los intocables, a aquellos que nadie se atreve a nombrar pero que todo el mundo conoce. Su sola mención provoca pavor en una sociedad que se ha acostumbrado a vivir en la mentira, el engaño y la sumisión. En la que el bien y el mal se confunden. "A qué esperan los monos..." es una novela de intriga política, con una trama palpitante y vertiginosa: una novela negra que trasciende los límites del género. De la mano de una serie de personajes golpeados por el destino Khadra nos sumerge en un ambiente sofocante de arribistas y abusos de poder en todas sus formas, de corrupciones y complicidades a todos los niveles; el de una sociedad argelina que soñó con un mundo mejor a través de la independencia, pero a la que una elite emergente, sin fe ni ley, le robó la sonrisa. Una bajada a los infiernos, no para abrasarse sino para recuperar la esperanzadora luz perdida.

Reseña

Una joven aparece muerta, desnuda y maquillada. La comisaria de policía Nora Bilal se encuentra en el escenario del crimen para hacerse cargo de la investigación del asesinato. Hace una inspección ocular y queda en verse después con el forense y los policías de la científica para conocer los detalles del crimen.

Ed Dayem vuelve a Argel después de un viaje por Europa. Es un magnate de la prensa argelina muy bien relacionado con los poderes fácticos, a los que sirve desde sus medios de comunicación. Va a visitar al rboba Haj Saad Harmelaine, un señor de Argelia, un precursor de la independencia, un intocable. Harmelaine le encarga que busque a una hija que ha desaparecido.

Según avanza la investigación policial, la comisaria Nora Bilal se tiene que enfrentar con algunos dirigentes políticos del país. En una sociedad totalmente machista donde la mujer es una persona de segunda categoría, se encuentra con todo tipo de problemas para seguir con la investigación. Desde la difamación hasta dejarla fuera del caso.

La búsqueda de Ed Dayem y las pesquisas de Nora Bilal se acaban encontrando, haciendo estallar una guerra dentro de la policía y removiendo los cimientos de la clase dirigente.

Con una prosa sencilla pero muy cuidada Yasmina Khadra nos ofrece una fotografía de la sociedad argelina y de su clase dirigente. Queda al descubierto la parte más oscura del poder, los líderes corruptos a los que no les llega ningún límite prevaliéndose de su pasado y su posición social. En la que los ciudadanos son meras comparsas en el juego de poder que se traen entre manos. El retrato de esta sociedad es muy ilustrativo y nos deja un conocimiento muy interesante de su funcionamiento.

La narración es fluida y se desarrolla a buen ritmo sin llegar a ser acelerada. A los personajes los conocemos muy bien aunque sin unas descripciones de ellos demasiado detalladas. El personaje con el que más he empatizado ha sido con la comisaria, una mujer que lucha por sus convicciones y que no le temblará el pulso para hacer su trabajo. Los personajes que forman el equipo de investigación de la policía también se hacen respetar y el resto pertenece al grupo de poder que harán lo necesario para defender su posición y que por sus formas no nos pueden caer simpáticos. Pero todos están muy bien desarrollados cumpliendo su papel.

En el argumento las investigaciones se van llevando de una forma metódica y esto nos va enganchando poco a poco a la historia hasta que esta da un giro inesperado que conseguirá clavarnos a la lectura en una suerte de incertidumbre y ansiedad por saber que ocurrirá al final, que como las buenas novelas cuando son un reflejo de la realidad, nos dejará un sabor agridulce.

Un relato en el que no solo importa la investigación de un asesinato, sino que también es un retrato social y de las clases dirigentes de un país, que podría haber sido cualquiera no solo Argelia.


lunes, 2 de marzo de 2015

Reseña El espejo en el espejo, Michael Ende

Título: El espejo en el espejo
Autor: Michael Ende
Traducción: Fernando González Viñas
ISBN: 978-84-376-3344-2
Editorial: Ediciones Cátedra
Género: Relatos
Páginas: 305
Precio: 15,90 €

Las treinta narraciones de "El espejo en el espejo" conforman un delicioso laberinto literario en el que resuenan ecos mitológicos, kafkianos y borgianos. Michael Ende ahonda en temas como la búsqueda de la identidad, la desolación de la guerra, el amor, el absurdo de una sociedad entregada al mercantilismo, la magia, la angustia, la falta de libertad y la imaginación, entre otros. Temas que se entretejen junto a un sinfín de historias, escenarios y personajes como, por ejemplo, Hor, que mora en un edificio gigantesco, completamente vacío, donde cada palabra pronunciada en voz alta genera un eco infinito. O el muchacho que, bajo la experta dirección de su padre y maestro, sueña con tener alas y va creándolas pluma a pluma, músculo a músculo. O la catedral de ferrocarriles que contiene el templo al dinero y flota sobre el espacio vacío y crepuscular, negando la salida a los viajeros. O la comitiva que baja de las Montañas del Cielo en busca de la palabra perdida. Ángeles que braman con el sonido del bronce, bailarines que giran perpetuamente tras el telón, astronautas que arrastran carneros, puertas erigidas en mitad de la nada… son solo algunos de los muchos elementos de un libro que es un placer y un desafío para el lector.

Reseña

Vuelvo con otro libro de relatos. Su autor, Michael Ende, conocidísimo por La historia interminable, nos ofrece treinta relatos en la misma línea que su popular obra. Los cuentos son pura fantasía y todos con una cualidad muy destacable, conseguimos reconocerlos en nuestra propia vida y en las vidas de los que nos rodean. Nos trae la realidad a través de alegorías e imaginación para nuestro mayor placer.

Los personajes son imaginarios, son humanos o animales pero con alguna características fantásticas aunque reconocibles. Los lugares donde se desarrollan las diferentes narraciones también son soñados pero esto no impide que nos lleguen perfectamente y los comprendamos sin dificultad. Los lugares son espacios muy amplios con construcciones rectilíneas y poco terminadas pero todos encerrados entre vallas, setos o cualquier otro material que nos dé idea de cierre.

Ninguno de los relatos tiene título pero el título de la obra si está sacado de uno de los relatos. En varios de ellos encontramos historias que podrían ser los precursores de su obra más famosa, aunque no tienen el mismo argumento sí que encontramos la misma estructura e ideas parecidas que nos la recordarán. También nos la recuerda el hecho de que todas las narraciones son fáciles de leer, nos lleva dentro de cada historia como si cada lector fuera un personaje más. Las vivimos desde dentro, plantados en medio de los cuentos en los que participamos con los cinco sentidos. Tienen también una característica poco común y es que los finales son abiertos para que nuestra fantasía elija el broche que prefiere para cerrar cada cuento pero eso sí, nos esboza el camino a seguir y que no nos sintamos perdidos en ningún momento.

Ende se inventa un cuento con cualquier personaje y cuando digo personaje no tiene que ser necesariamente un ser humano o un animal, también sirven las estrellas, el cielo, un desierto. Con cualquiera de estos protagonistas sabe inventar una historia fantástica que no nos dejará indiferentes.

En esta ocasión no hay una diferencia notable de calidad entre historias. Todas me han gustado y me han llegado y no podría destacar las que me han gustado más, algunas me han gustado más que otras pero la diferencia no es apreciable. Lo importante de cada narración no es llegar al final para conocer el desenlace, lo importante es el camino de magia que recorremos y que nos va deleitando línea a línea. Toda esta prosa está adornada con un vocabulario rico, echando mano de metáforas sugestivas para despertar nuestra ensoñación.

Como en todas las ediciones de Cátedra, antes de comenzar los relatos, nos regalan una presentación de la obra. En esta ocasión se agradece especialmente porque conoceremos al padre de Michael Ende, el pintor Edgar Ende y después de conocerle como pintor entenderemos mejor la escritura de su hijo. Los dos nos muestran los mismos mundos, el padre con la pintura y el hijo con la escritua. También, para nuestro mayor deleite, la edición está adornada con ilustraciones que enriquecen la lectura.

Un libro que he disfrutado gracias a la maestría de Ende para llevarme al interior de cada relato y conseguir que me sienta dentro de cada paisaje que propone.


 

martes, 24 de febrero de 2015

Reseña La manzana en la oscuridad, Clarice Lispector

Título: La manzana en la oscuridad
Autor: Clarice Lispector
Traducción: Elena Losada
ISBN: 978-84-16208-28-9
Editorial: Ediciones Siruela
Género: Narrativa
Páginas: 315
Precio: 19,95 €

La manzana en la oscuridad, cuarta novela de Clarice Lispector, es la crónica, casi como experiencia mística, de la reconstrucción de un yo destruido. Martim está convencido de que ha asesinado a su esposa. En un delirio de culpa y pena, en mitad de la noche comienza una huida que lo llevará al desierto más árido de Brasil, donde las piedras son sus únicas interlocutoras. Llegará a una hacienda aislada a cargo de Vitória, una solterona con miedo de vivir, y de su obsesiva prima Ermelinda, que tiene pánico a la muerte.
En el asfixiante verano brasileño, estos tres personajes tan distintos, pero igualmente dominantes, irán tomando conciencia de su propio aislamiento.

Reseña

Martim camina por un terreno desértico con un calor sofocante, la cabeza le bulle con pensamientos disparatados. Agobiado por creerse culpable del asesinato de su esposa, Martim se siente desesperanzado, extraño y hundido moralmente. Cuando creía que moriría de sed, sufriendo alucinaciones observa que el paisaje va cambiando, se va dulcificando con un verde intenso, el terreno empieza a estar poblado de árboles y arbustos. Esto a Martim le trae a la realidad, mira a su alrededor y lo que ve le devuelve la conciencia. A lo lejos hay una casa que parece habitada y esto le trae la esperanza.

En la casa viven Vitória y su prima Ermelinda. Vitória es la que dirige la hacienda, se ocupa de los braceros, de las cosechas y de las ventas en el mercado. Ermelinda se deja llevar y dirigir por su prima, es soñadora y lo único que le interesa, después de haber enviudado, es encontrar el amor otra vez y volver a casarse.

Martim le pide trabajo a Vitória en la hacienda y esta le acepta. Hasta este momento habíamos descubierto una parte de Martim y en adelante iremos profundizando más en él y también en Vitória y Ermelinda.

La narración nos muestra estos tres personajes desde su soledad absoluta. Son tres personas que conviven en la misma hacienda y que sólo los conoceremos desde su interior, desde su intimidad, con las heridas que han recibido a lo largo de los años y que les ha marcado la forma de vivir. Lo que es para cada uno de ellos la vida, la gente que les rodea y sus influencias. Todo está contado por un narrador omnisciente que conoce tanto las interioridades y pensamientos como la historia de cada uno de los protagonistas. Los tres protagonistas son diseccionados hasta detalles ínfimos donde quedan mostrados los más pequeños matices de sus personalidades, pensamientos y sentimientos. Los conocemos completamente.

Lo primero que tengo que decir de esta novela es que no ha sido una lectura fácil, nada fácil, por lo menos para mí. Es una narración compleja y en ocasiones abstracta que me ha obligado a leer con calma y con los sentidos despiertos y atentos para que no escape ninguna frase, idea o diálogo; de esta forma me he ido sumergiendo poco a poco y sin sentir en la historia de estos personajes hasta resultarme absorbente, me han ido calando sus vidas hasta despertar mi afecto por ellos. Con las primeras páginas me fui desanimando ante la complejidad del relato pero la autora supo abrir pequeñas puertas por las que ir penetrando en la profundidad del argumento. De este modo fue cambiando mi percepción inicial sobre esta novela.

Para crear este complicado enfrentamiento de soledades, Clarice Lispector recurre a una prosa inteligente, imaginativa y rica en su vocabulario, en una cascada de pensamientos y sentimientos echando mano de metáforas bellas y sorprendentes. 

 Enzo
 

miércoles, 18 de febrero de 2015

Reseña Manifiesto contra la estupidez, Antonio Real

Título: Manifiesto contra la estupidez
Autor: Antonio Real
ISBN: 978-84-941015-3-3
Editorial: Anantes
Género: Relatos
Páginas: 196
Precio: 18,00 €

En los relatos de Antonio Real hay siempre un estilo irónico, sarcástico, a veces cáustico. Construye sus relatos con una cristalina estructura formal que encapsula a veces en una literatura de género que no siempre es lo que parece. Crea espacios y personajes de un mundo presidido por la Estupidez y por ese perverso gregarismo contra el que estos relatos aspiran a ser analgésicos, como nos advierte el subtítulo del libro. Antonio Real busca la complicidad del lector para regalarle una sonrisa. Ecologista de las ideas y, ante el progresivo avance del desierto del idiotita, estos relatos nada correctos políticamente son el mejor remedio contra esa otra desertización, apenas publicitada, causada por la deforestación de la inteligencia humana.

Reseña

Hoy traigo otro libro de relatos. En esta ocasión son relatos muy cortos, el más largo tendrá cuatro o cinco páginas y luego los hay de una página y media o dos. En total son cuarenta y nueve, si no me equivoco.

Con esta cantidad de relatos lo normal es que unos me hayan gustado más y otros menos, pero todos me han dejado una enseñanza o un cierre sorprendente. Los temas que se tocan son variados. Y como los temas son variados nos encontramos con personajes igualmente muy variados. Desde don Quijote hasta el diablo, pasando por personas corrientes o gente influyente en la sociedad. Los personajes nos resultan cercanos y esta proximidad despierta el interés por lo que nos tienen que contar.

La prosa que emplea Antonio Real tiene una amplia variedad de registros. Cuando hace falta la reviste de buenas metáforas y lenguaje imaginativo y en otras ocasiones pasa al lenguaje sencillo y directo, sin concesiones. Esto muestra un gran dominio de la lengua. Lo que tienen todos en común es una denuncia clara o sugerida de la estupidez humana. La ironía, en ocasiones fina y en otras más gruesa, es un denominador común en todo el libro.

Una lectura aconsejable, os guste o no los relatos, porque es fácil de leer y no hay que hacerlo de una forma continua. Se puede leer uno y dejarlo por otra lectura o se pueden leer diez, veinte de una vez. Se disfruta igual.