Título: Algunas heridas nunca se curan
Autor: Nele Neuhaus
Traducción: Laura Manero Jiménez
ISBN: 978-84-15893-37-0
Editorial: Maeva
Género: Novela negra
Páginas: 446
Precio: 19,90 €
Cuando David Goldberg, un anciano de 92 años, superviviente del Holocausto, aparece asesinado en su casa y le hacen la autopsia, descubren que lleva tatuado su grupo sanguíneo, práctica habitual entre los oficiales de las SS. Oliver von Bodenstein y Pia Kirchhoff emprenden la investigación mientras lidian contra la oposición de sus superiores. Además, Oliver no da abasto tras el nacimiento de su último hijo, y Pia está viviendo un auténtico idilio con su nueva pareja, el director del zoo local. Poco después, otro anciano judío aparece muerto en las mismas circunstancias, y también tiene tatuado su grupo sanguíneo. El único nexo entre ambos es Vera Kaltensee, la elegante matriarca de una de las familias más influyentes de la región. La investigación sacará a la luz una oscura historia y una antigua venganza.
Reseña
De Nele Neuhaus solo he leído Blancanieves debe morir. Una historia que me gustó mucho y como resulta inevitable, he hecho comparaciones entre las dos novelas. Ha ganado Algunas heridas nunca se curan. Me ha parecido que tiene una trama mejor urdida y más consistente.
Oliver von Bodenstein, inspector jefe, y Pía Kirchhoff, inspectora, trabajan en la comisaría de Hofheim y reciben el encargo de investigar los asesinatos de varios ancianos. Todos tienen en común que son judíos y pasaron por los campos de concentración nazis y todos tenían una estrecha relación con una mujer rica, dueña de una importante industria de la zona, llamada Vera Kaltensee.
El primero de los asesinados, David Goldberg, es alemán con pasaporte estadounidense. Un hombre cercano al gobierno norteamericano. Por este motivo las autoridades intentan detener la investigación para evitar cualquier tipo de publicidad sobre el caso, ya que la forma del crimen es muy peculiar, y que no salgan a la luz posibles trapos sucios que pudiera guardar Goldberg. La investigación se salva por el asesinato de la segunda víctima que hará imparable el trabajo para descubrir al asesino, al encontrarse indicios que relacionan las dos muertes.
Una vez lanzada la investigación empiezan descubrimientos de lo más extraños y sorprendentes que les llevará hasta la antigua Prusia oriental, la actual Polonia. Las pesquisas pondrán al descubierto la vida y los secretos de la familia Kaltensee que se conectarán con el pasado y la época de los campos de concentración y los nazis.
En paralelo con la trama principal se desarrolla la vida privada de los protagonistas, Bodenstein y Kirchhof, como resulta habitual en las novelas negras del norte de Europa. Asistimos a la evolución de esas vidas continuando lo que se interrumpió en los anteriores libros. En esta ocasión los asuntos personales de estos personajes es idílica, va sobre ruedas en todos los aspectos.
Con un argumento muy sólido y una prosa cuidada, el relato nos va llevando por la investigación de una forma metódica, dosificando con mucho acierto los descubrimientos de las indagaciones que lleva a cabo el equipo policial de Bodenstein. El ritmo de la narración es calmado y sin grandes giros en el argumento pero según avanza el texto va subiendo en intensidad e interés, llevándonos a una final angustioso y sorprendente que hace la lectura apasionante, sin darnos un respiro hasta el final.
Los personajes me han parecido consistentes, todos con un carácter muy marcado que consiguen darle a la historia más coherencia y fuerza. Nos descubriran algunos de los secretos guardados por los nazis a lo largo de los años y que no dejan de sorprender, aun después de los muchos años que han pasado desde el fin de la guerra.
Sin duda una muy buena lectura que me ha hecho fiel lector de Nele Neuhaus.




